Cómo parte de las actividades de la Comunidad Climática Mexicana (CCM), en septiembre de 2023 se llevó a cabo una mesa redonda virtual sobre la descarbonización del sector transporte a nivel subnacional. El evento reunió a personas funcionarias públicas representando a tres estados mexicanos: Guanajuato, Yucatán y Baja California. El evento también tuvo intervenciones de especialistas de la Iniciativa Climática de México (ICM) y del Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés).
Durante el evento, los representantes estatales expusieron los avances, las barreras y las oportunidades que cada entidad tiene en relación a la descarbonización del sector de transporte. A continuación presentamos un resumen de los hallazgos más importantes que surgieron en las discusiones.
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El sector del transporte público representa 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a nivel global. El 90% de la demanda de energía del transporte viene de los combustibles fósiles y 72% de las emisiones del transporte provienen de los vehículos carreteros (WRI 2023).
México se encuentra entre los primeros 10 lugares mundiales en cuanto a emisiones de GEI en el sector transporte. Este sector es responsable de la emisión de 148 millones de toneladas de CO2 y representa la segunda fuente de emisiones GEI después de la generación de electricidad. La flota, además, va en aumento: entre 1990 y 2017, el parque vehicular aumentó a una tasa 3.5 veces mayor que la población (WRI, 2022). Al mismo tiempo, los GEI del sector han crecido más rápido que en cualquier otro sector en términos absolutos, aumentando a una tasa anual del 1,7% anual entre 1990 y 2019 (INECC, 2021b)
Para alcanzar compromisos climáticos globales alineados al límite de 1.5 C grados establecidos en el Acuerdo de París, el mundo necesita una rápida transición hacia un sector de transporte de bajas emisiones. Al 2030, los países, incluyendo México, deben duplicar el porcentaje del transporte no basado en combustibles fósiles para poder atender al menos 2/3 partes de los viajes de pasajeros. En este contexto, han surgido varias estrategias para la descarbonización del transporte a nivel global, y una de las más relevantes es la aproximación con tres componentes principales: Evitar, Modificar y Mejorar

Fuente: WRI México 2023.
A continuación ofrecemos un breve análisis del tema desde la perspectiva de los tres estados que participaron en la mesa redonda: Guanajuato, Yucatán y Baja California. El reporte busca resaltar las oportunidades y las barreras que estas entidades enfrentan en sus esfuerzos por descarbonizar sus sectores de movilidad. Al mismo tiempo, el informe celebra los avances que las entidades han logrado en este crucial sector.
En Guanajuato, diariamente se trasladan 3.8 millones de personas al trabajo y la escuela. La entidad sostiene el 3° lugar en personas que van al trabajo caminando; y el 1° y 2° lugar a nivel nacional en personas que usan bicicleta para ir al trabajo y a la escuela. Al mismo tiempo, tienen el compromiso de seguir fomentando la movilidad no motorizada.
Aún así, en los últimos 42 años, el parque vehícular pasó de 120 mil a 2.7 millones de vehículos, teniendo una tasa anual de crecimiento del 6.7% (arriba de la media nacional). Y sólo existen 121 vehículos eléctricos y 48 puntos de recarga.

La barrera principal es la dificultad de incrementar el número de puntos de recarga para vehículos eléctricos. Sólo existen 48 puntos de recarga.
La Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) de Yucatán recientemente identificó las fuentes de emisiones y actualizó su inventario. A partir de esta acción, se desarrolló el marco normativo que acompañaría las metas.
De acuerdo con su inventario de emisiones Gases de Efecto Invernadero (GEI), el sector de energía es el que genera más emisiones— 65.3% del total—, lo cual representa más de 12 mil toneladas de CO2. En el 2018, de ese 65,3%, el más de la mitad fue emitido por el sector transporte. Además, se ha dado un crecimiento considerable en el desarrollo urbano y turístico, acompañado por un aumento del parque vehícular de más del 36% con respecto al 2011.
La tendencia es transitar hacia un modelo que permita reducir emisiones. Mientras esto no se estructure a nivel normativo y de manera forzosa, difícilmente el avance será constante porque los incentivos no existen. Si no se hace un plan formal que presente incentivos y responsabilidades, difícilmente se lograrán avances hacia las metas climáticas y de desarrollo sostenible.